martes, 25 de junio de 2019

El privilegio de la espada. Saga de la Ribera II

Bienvenidos a la Ribera, el barrio bajo de una ciudad sin nombre. A ella llega la joven Katherine, sobrina del duque de Tremontaine, esperando ser presentada en sociedad y convertirse en una dama. Pero su tío, conocido como el Duque Loco, tiene otros planes: para empezar, la viste como un hombre y la pone en manos de un preceptor de esgrima. Siempre imprevisible y completamente ajeno a los imperativos de la buena sociedad, el duque pretende algo escandaloso: convertirla en una mujer que pueda defenderse por sí misma. Como espadachina, Katherine tendrá una posición singular en una ciudad donde el privilegio de la espada queda reservado a los hombres. Al poder batirse en duelo por su honor, pondrá en tela de juicio los fundamentos del gobierno de la nobleza y se verá inmersa en las intrigas del Consejo de los Lores.

Segundo libro de la trilogía de la Ribera.

La trama se centra unos 16 años después de los hechos acaecidos en a punta de espada. En esta trama la autora nos desvelarnos los destinos de los protagonistas de A punta de espada. Además la trama está repleta de tensión, secretos, traiciones y escándalos. La trama sigue mostrando el desarrollo de las pasiones del corazón que impregnan todas las páginas, motivan a los protagonistas y se convierten en motor de los sucesos narrados al igual que pasaba con su anterior volumen.

En cuanto al ritmo de la misma, es ameno y en algunos momentos engancha, aunque en algunos momentos parece un tanto irregular, sobre todo por el tema de la narración pues lagunas veces lo hace la protagonista Katherine, otras veces lo hace el personaje de turno que está presente en la escena que se describe y otras veces un narrador externo. Eso si hay que destacar que las escenas de acción o cuando Katherine está entrenando son descritas fabulosamente y hacen que el lector se adentre y cuando quiere darse cuenta se desilusione porque ya ha acabado.

En cuanto a personajes solo diré que con respecto a la anterior tenemos a Alec que sigue en las mismas líneas pero llevado al extremo y así como con los demás. Katherine es la típica pueblerina que llega a la ciudad con esperanzas de encontrar un buen partido y de repente le destrozan sus sueños y la convierten en alguien totalmente opuesta la cual tiene que lidiar con ellos hasta que no le queda más remedio que sucumbir a los deseos de su tio y es cuando empieza realmente a disfrutar de su nueva forma de vida. Luego tenemos a Marcus, que es un sirviente del duque loco que lo compro y que en este caso hace el papel de confidente y amigo de Katherine hasta el punto de que llega a ser algo más. Cabe destacar que hay secundarios como Lucius Perry o Artemisa que aunque no son necesarios en esta obra sus partes postulan al lector diferentes puntos de vista y elementos que ayudan a ver mejor como es la sociedad. Y por último es de agradecer la escueta aparición de Richard y saber que le paso, pues creo que en este asunto era necesario al igual que su condición, pues si no creo que la aparición de Katherine no hubiera tenido ningún sentido.

En conclusión sigo pensando que aunque lo engloban dentro del género de la fantasía, no esto del todo convencido que este sea su género, pues sigo viendo una indefinición en el mismo, además creo que la conversión de la ciudad oscuro y tétrica del primer libro en una un lugar a un sitio casi “luminoso” resta mucho enteros. Pero por otro lado, hay que destacar que el irónico sentido del humor, que sale a relucir en muchos de los diálogos, y magnifica descripción que hace la autora del duque loco haciéndole ser repugnante, atractivo e intrigante al mismo tiempo.

Punto y parte quiero destacar el final sorprendente, pues en ningún momento me imaginaria que sería de esa forma, es más creía que la protagonista de esta historia sería la que lo culminara, por lo que este final brusco, coherente y acertado, que cierra el libro, me ha dejado un sabor espectacular, que puede que cierre el libro pero la serie sigue abierta.

viernes, 7 de junio de 2019

La fortaleza de hielo gris. La espada oscura IV

La guerra sigue su curso. El clan Dhoone se prepara para recuperar la casa comunal, y el surlord de Espira Vanis envía sus ejércitos a la conquista de los territorios de los clanes. La tierra tiembla, y mientras las criaturas que sirven a los Señores del Fin pugnan por salir al exterior y retomar el poder, el proscrito Raif Sevrance sigue empeñado en su desesperada búsqueda de Cendra Lindero. Para encontrarla deberá aventurarse en un viaje a través del mundo de pesadilla de la Gran Penuria, un lugar que incluso los sull temen pisar, un lugar en el que se oculta la fortaleza de Hielo Gris...J.V. Jones es una de las autoras más prometedoras de la nueva fantasía épica. La Espada Oscura es su segunda gran incursión en el género y ha merecido comentarios elogiosos de gente tan diversa y cuantificada como Robert Jordan o Andre Norton

Cuarto libro de la saga la espada oscura (y de momento último en español).

Como bien indica la sinopsis, la trama continua donde quedo la anterior, con los clanes guerreando entre sí, Espira Vanis aprovechándose de eso para hacerse con los territorios de los clanes, Cendra en su viaje a tierras Sull y Raif con los lisiados y después por la gran penuria, por lo que no cambia mucho la situación, simplemente se siguen las tramas individuales de cada parte aunque llega cierto momento en el que Cendra se da cuenta de algo sobre Raif que es muy interesante para el devenir de la trama.

En cuanto a ritmo y narración este cuarto libro parece que el ritmo es más animado y se hace querer mucho pues desde el principio te atrapa y te lleva rápido al final, será porque se empieza a vislumbrar el destino de los personajes principales y la verdadera esencia de la história y la búsqueda por parte de todos, ya sea física o emocional.

En cuanto a los personajes, vemos como Raif sigue evolucionando hacia lo que realmente es el vigilante de los muertos y sigue intentando comprender porque le pasan las cosas y cuál es su destino, lo que me dejo sorprendido fue que cuando Traggis Topo le pregunta cuando nació este le dijo un mes y a lo poco después le dijo otro, eso deja ahí un agujero que te hace pensar muchas cosas que deben ser aclaradas con respecto a Raif. Cendra al igual que Raif sigue su camino hacia tierras sull y aprendiendo las costumbres de esto además de que cada vez se la ve menos niña mimada por el surlord y más mujer sull, aunque a mi parecer es un poco pronto, aunque la autora ya nos deja ver retazos del futuro de Cendra que nos dan una idea de lo que llegará a ser.

Por otro lado Rob Dhoone empieza a tomar forma como caudillo y sus aspiraciones a la jefatura del clan Dhoone, se muestra inteligente y con las ideas claras, y también muestra que no le importa vender a su hermano si con ello consigue su objetivo, es mas no le llega a la altura de Maza, pero está ahí.

Luego me gustaría destacar a los hombres lisiados, son los típicos apestados, pero que se han unido y se rigen por normas que aunque digan que no son clan, tienen más de clan que otros, además la variedad de personajes que tienen que son muy interesantes como Mortinato, Adis, el extranjero, Traggis Topo, etc.

Es una pena que no hayan aun traducido los siguientes volúmenes, creo que es una saga que no tiene mucho que envidiar de otras que si están traducidas al completo. Solo espero que alguna editorial se anime y traduzca los restantes volúmenes.

lunes, 3 de junio de 2019

Imperivm II.

La portada con su lomo.
O lo que es lo mismo, Imperivm II: La conquista de Hispania. 

Se ha hecho de rogar pero ya que tratamos la primera entrega era menester traer la segunda.

Algo que me ha molado es que puedes poner un acceso directo a tus unidades (aunque es sobretodo para manejar los héroes, se puede poner a cualquier grupo), lo cual ahorra bastante tener que buscarlo para enviarlo donde fuere. 

Por contra, no me ha molado que, al igual que en el primero, las tropas siguen teniendo dilemas para cruzar las puertas destruidas a veces se quedan contemplándolas y otras veces se recorren toda la empalizada pasando de largo de la entrada.

En esta ocasión el juego trae tres aventuras: el sitio de Numancia, las conquistas de Aníbal y las guerras Púnicas.

Sitio de Numancia. 
En un principio mi intención era jugarlo cronológicamente pero le di a la primera campaña que aparecía sin pensar y empecé a jugar la que vendría siendo la última. En fin, apenas recordaba nada del juego con lo que fué jodido, me moló estrenarme con la nueva civilización (los Íberos) muy guay, y aunque los romanos y su colosal ejército eran molestos como ellos solos, lo peor era sin duda la hambruna (un ataque que provoca que haya escasez de alimentos y en este juego si hay hambre las unidades van perdiendo vida y por ende son más fáciles de abatir) que tarde en percibirla y en eliminarla, fue un duro escollo aquello. 

Las conquistas de Aníbal.
Antes de seguir tengo que decirlo, me encantan los videos introductorios que te sitúan en el tiempo y espacio, muy buen atino tuvieron aquí. Como su nombre indica se trata del punto de vista de Aníbal durante el conflicto romano-cartaginés. Se subdivide en varias misiones. 
  • 1ª Misión. La conquista de Cádiz que fue coser y cantar.
  • 2ª Misión, la fundación de Cartago Nova resultó ser el clásico mapa de conquistar una ciudad (Salamanca) con la ayuda de un aliado (Ávila) y que poco después este te traicione (¡Malditos abulenses!). La primera parte fué sencilla (más o menos nos repartimos la mitad de los puestos), la segunda algo más lenta pero tampoco fué especialmente difícil. De hecho podría haber sido aún más fácil, porque como me olía lo de la traición bien podría haber recapturado los puestos de mis aliados antes de matar al enemigo inicial pero por aquello del entretenimiento y tal no lo hice.
  • 3ª Misión, vamos a por Sagunto. Insultantemente sencilla, tanto es así que del tiempo límite que tenía me sobró bastante, irrisoria es la palabra que me viene a la mente.
  • 4ª Misión. Ni Vercingetorix aunó a los galos tan eficientemente. Unos pequeños recados que nos traen de vuelta a los galos, la única complicación fue la de los teutones pero una limpia preventiva y misión cumplida, ha estado entretenido a la par que fácil.
  • 5ª Misión, llegamos a Cartago contra Roma, hablo de la batalla de Cannas claro. Ha sido un poco en plan Simeone ya que había que ir ejército a ejército, pero lo mejor ha sido dejarme los arqueros para el campamento romano y atacar desde la seguridad del exterior mientras ellos estaban en su interior que deleite verles acercarse para caer ante mi lluvia de flechas. Esta ha sido ligeramente más complicada que las anteriores pero sólo ligeramente.
  • En conclusión, una aventura demasiado sencilla en general, quizás habría de probarla en un nivel de dificultad superior (yo juego en normal) pero tiene pinta de que seguiría palideciendo ante las otras campañas.
Que comience la reconquista, o la conquista o lo que sea.
Guerras Púnicas.
Una vez más, los videos introductorios me parecen geniales. Si antes nos posicionábamos del lado cartaginés, ahora toca el romano. Como en la anterior hay varias misiones.
  • 1ª Misión, invadimos Sicilia. Jugando este mapa noto que esto es otra cosa, ahora sí que es lo que recordaba, ya no es un paseo, ahora cuesta rendir las plazas y mantenerlas, ha estado difícil conquistar la isla (Sicilia o lo que vendría siendo la pelota de la bota italiana) pero una vez reclamados dos de los tres puertos fue cuestión de tiempo ir a por Siracusa (que se volvieron unos aliados, y pensándolo bien tenía que haberles hecho un San Martín por aquello de "Roma no paga traidores" pero bueno tampoco vino mal tener esta suerte de aliado) y finalmente a por los cartagineses.
  • 2ª Misión, nos toca volver a Hispania a poner (¿o era imponer?) orden. Era como la segunda misión (ya es casualidad) de las conquistas de Aníbal, un par de ciudades te proveen de unidades para conquistar una tercera, aunque en este caso sí dio la talla y fue una lenta conquista, la peor parte era el contador que indicaba el tiempo que me quedaba para que una de las ciudades me traicionara (de hecho estuve a unos 10 segundos de que lo hicieran) pero por suerte Escipión sabía lo que hacía y se llevó un buen botín.
  • 3ª Misión. Podríamos decir que ya que yo creé Cartago Nova, es de justicia que yo la retome. Entre que te proporcionan las tropas con cuentagotas y que las de creación propia tardan hasta que se forman se hace un poco lento el principio, pero en tanto en cuanto tuve algunos centinelas para cortar sus suministros (realmente les llegan un contingente con una mula y con matarla basta) para debilitarlos todo fue marchando sobre la seda, tanto es así que ni siquiera tuve que matar a las unidades de su ciudadela, ya se encargaron mis aliados de hacerlo (a la par que me proporcionaban unidades enviaban unas pocas para atacar la ciudad), así da gusto tomar las ciudades, entrando como todo un señor.
  • 4ª Misión, Escipión contra Aníbal, ¡pasen y vean! Esta me ha encantado por lo diferente, en lugar de combatir te dedicas a decidir donde enviar las tropas para conseguir la victoria ante Anibal, lo dicho muy guay esto de hacer de general.
  • 5ª Misión. Como dirían los Modulos: "siento que ya llegó la hora que dentro de un momento se acercará el fin" o como dirían los Eskorbuto "ha llegado el momento de la destrucción, el fin al final", vamos, la aniquilación de Cartago. En sí no es un mapa difícil pero sí muy, pero que muy, pero que muy mucho muchísimo largo, más que una semana sin pan, había que desturir todos los edificios donde generaban tropas y eso parecía no tener fin, por tener tenían hasta unidades que no eran cartaginesas. Pero al final, encarnando a Emiliano, llevamos la "Pax romana" a Cartago.
  • Conclusión: Buena campaña, variada, entretenida y con un nivel bastante correcto (no es un paseo como las de Anibal (¿será que Anibal era mejor estratega que Escipión y querían reflejarlo en el juego?) ni es una montaña rusa como le pasaba al primer Imperivm).
Los videos introductorios que mencionaba.
A nivel de disfrute me quedo con la campaña de las guerras púnicas que me ha parecido la mejor y más consistente sin duda alguna, luego diría que la de Numancia y finalmente la de Aníbal que me ha parecido excesivamente  sencilla; curiosamente este mismo orden coincide con la dificultad (siendo la más difícil las púnicas y la mas sencilla Aníbal).

 Por otra parte, entre el Imperivm I y el II diría que prefiero la campaña del I, y es que aunque aquí tenemos nuevas civilizaciones con las que jugar (más variedad siempre será mejor sin duda) y que las guerras púnicas es la campaña más consistente (a nivel de dificultad se mantiene más o menos en el mismo nivel siempre) el desarrollo de Larax en el I fué más entretenido y más desafiante por momentos sumado a la interesantísima campaña del Trono de Dacia.

En cuanto a novedades con respecto al primero (y que me acuerde):
  • Nuevas civilizaciones para usar: Íberos y Cartagineses.
  • Algunos objetos nuevos: Como el cuerno que debilita a otras unidades, muy útil la verdad.
  • Como es lógico nuevos mapas para jugar contra otros pero hay uno que me ha cautivado especialmente que es el la península ibérica con los campamentos romanos de la época (León, Mérida, etc)y algunas ciudades cartaginesas, muy fan. Hay otro interesante que cubre Italia, Francia, España y el norte de África (perfecto para un Roma contra Cartago) pero no es tan interesante como el anterior.
También hay una actualización en esta ocasión pero no tiene nada apreciable salvo algún mapa más, así que supongo que sería para solventar algún error.